Las leyes de Educación

¿Cuántas leyes de Educación han estado vigentes o, al menos, han sido aprobadas en España desde la vuelta de la democracia? Siete. La LGE (Ley General de Educación), la primera, implantada en los últimos años de la dictadura franquista (1970), estuvo vigente hasta los ochenta. El resto (LOECE, LODE, LOGSE, LOPEG, LOCE, LOE y LOMCE) fueron aprobadas más tarde, con la democracia ya en funcionamiento. Sin duda, demasiadas leyes para un periodo de tiempo tan breve. Constituye un absurdo que perjudica gravemente la formación de los jóvenes en edad escolar, así como su futuro profesional.

¿Cuáles han sido las causas? Probablemente muchas. Sin embargo, el que estas leyes hayan sido aprobadas sin consenso suficiente es quizá la mayor de todas. Las leyes, se supone, son elaboradas con intención de responder a la necesidad de regular las relaciones entre las personas. Se supone, así mismo, que deben ser justas. Ahora bien, sus continuas derogaciones muestran que no han logrado sus objetivos, lo que denota gran estrechez de miras en los responsables políticos, siempre más preocupados por sus intereses a corto plazo que en los de la ciudadanía. Si se hubieran movido por los intereses mayoritarios, estas leyes habrían permanecido vigentes durante periodos de tiempo bastante más amplios. En todo caso, podrían modificarse aspectos de las mismas, pero no ser derogadas de modo sistemático.

Y las consecuencias son claras: profesores descontentos, padres y madres insatisfechos y dudando con razón del sistema educativo, continuos y absurdos cambios en las programaciones…

Según parece existe la intención de sacar una nueva ley educativa. Confiemos que en esta ocasión será diferente, que los partidos políticos sean capaces de ponerse de acuerdo. Si esto ocurriera y la ley permaneciera en el tiempo, seguro que tendría consecuencias positivas en el alumnado.


Comunidades autónomas y competencias educativas

Otra cuestión problemática es el de la transferencia de competencias educativas a las distintas comunidades autónomas. A excepción de la incuestionable necesidad de que los jóvenes tengan la posibilidad de que se impartan clases en su lengua materna, cuando esta existe, algo también al margen del tema transferencias educativas, ¿qué beneficios ha aportado? ¿Era esto algo realmente necesario? ¿Responde a algo más que a intereses partidarios? 

El problema en la educación surge de unos gobiernos nacionales que se alternan siendo incapaces de llegar a acuerdos a la hora de sacar leyes pactadas, con vocación de ser eficaces, y no limitarse a conseguir votos de los parroquianos. Otro tanto en lo que respecta a las comunidades autónomas, casi siempre más preocupadas por diferenciarse del gobierno nacional y del resto de comunidades que de formar de verdad a sus futuros ciudadanos. Aceptar este hecho y buscar salidas de manera responsable sería, sin duda, el primer paso para solucionar los problemas educativos. Hay que recobrar la cordura, que no es otra cosa que no aprobar leyes orgánicas, ni decretos reales si no existe una amplia mayoría que englobe a los principales partidos políticos. Todo lo demás, y lo sabemos por comprobado en reiteradas ocasiones, está condenado al fracaso y, a medio plazo, no ayuda.



Texto del Grupo APYCE