Literatura africana en español

Todo lo que contribuya a enriquecer la cultura debe ser celebrado. En este sentido, es una buena noticia que se publique una novela. Si es en español, más aún para nuestra cultura. Lo es cuando ocurre en España o Hispanoamérica. Pero lo es más cuando acontece en Guinea Ecuatorial, el único país africano en el que nuestra lengua es oficial. Saber que nuestro idioma goza de salud, y lo anterior es prueba de ello, y que es uno de los más empleados del mundo debe ser motivo de orgullo.

Los ecos del tam-tam

Su autor, Joaquín Mbana Nchama, es licenciado en Ciencias Eclesiásticas por la Universidad Urbaniana de Roma, y licenciado en Filosofía y doctor en Antropología por la UNED. De su impresionante currículum cabe resaltar, entre los numerosos cargos destacados que ha desempeñado, que ha sido profesor en la universidad (UNED y UNGE), consejero presidencial, viceministro y ministro de Educación. En la actualidad es embajador extraordinario y plenipotenciario de Guinea Ecuatorial ante la Santa Sede en Roma, donde ha sido condecorado por el Vaticano con la Gran Croce dell’Ordine Piano. Es, así mismo, autor de distintas publicaciones, entre las pueden citarse los ensayos Notas de antropología política y económica fang inspiradas en el Nvet o Artículos escogidos: elementos socioculturales del pueblo fang, ambas con Aralia XXI.

En su primera obra de ficción, Los ecos del tam-tam, ocupan un lugar preferente el costumbrismo, el afán no disimulado por recuperar las tradiciones más arraigadas y el rechazo a valores tan extendidos como la búsqueda absurda de riquezas y prebendas en detrimento de lo que de verdad importa, de aquello que distingue a los seres humanos.

La historia transcurre en una pequeña aldea en pleno corazón de Guinea Ecuatorial, lo que la hace más atractiva si cabe. Nos pone en contacto con la esencia de un pueblo que lucha por sobrevivir en un mundo en el que sus valores más apreciados, su propia idiosincrasia, aquello que lo hace único, peligran por la ambición, el deseo desmedido de riqueza y el prestigio social mal entendido.

Solo el aprecio a nuestros semejantes, el respeto a nuestra historia y ancestros, así como el sentido común, ese que con tan poca frecuencia se deja ver, podrán hacer nuestra vida más plena y feliz. Esta es la entrañable conclusión que se desprende de una obra repleta del color y del sabor ecuatoguineano más auténtico.