Regala un libro por Navidad

Se acercan las Navidades. Las niñas y los niños sueñan con recibir regalos, todo tipo de regalos. Pocos desean un libro entre los mismos.  Los adultos, sin embargo, deberíamos siempre tenerlos presentes.

Los libros pueden convertirse en el mejor de los regalos, en un excelente compañero para ese viaje que inician, que es la vida, despertando su imaginación, y al hacerles comprender que no son raros por soñar; despertar su curiosidad, y en hacerles ver lo maravilloso que es descubrir aquello que desconocen… También por hacerlos más tolerantes, y por hacerles descubrir lo que es la empatía. Y por un largo etcétera que en mayor o menor medida todos tenemos presente… ¿Qué es la vida sin curiosidad, sin afán de aprender, de conocer lo que nos rodea? Y todo ello permitiendo a los más pequeños ampliar su vocabulario, mejorar su manejo de la lengua, al tiempo que les proporciona los recursos indispensables para obtener mejores resultados en el colegio. 

Por eso, los niños, aunque no se percaten por su extrema juventud, con el paso tiempo quizá comprendan que ese regalo fue algo de lo más determinante que la vida pudo proporcionarle.

La sociedad que no lee está en peligro

Pero las librerías siguen cerrando. Su número desciende de manera continua, preocupante. Cierran bastantes más de las que abren. La sociedad que no lee está en peligro, es más inculta, se deja manipular más fácilmente. La historia ha dejado lamentables pruebas de esta afirmación. En mayor o menor medida todos sabemos algo sobre la tristemente famosa quema de libros llevada a cabo por los nazis en 1933. También sobre la persecución a la que los intelectuales fueron sometidos durante la revolución cultural china de los años sesenta del siglo pasado. Precisamente, si algo no fue, fue eso, una revolución cultural, sino todo lo contrario.

Para nazis y maoístas los libros inoculaban veneno en la sociedad. Curiosamente Mao se sirvió de los jóvenes guardias rojos, que tal vez nunca habían leído un libro, para acabar con los intelectuales.

No olvides regalar un libro por Navidad. Y, si es posible, en cualquier otro momento del año.

Feliz Navidad